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Vitamina C para perros: ¿la necesitan?

Un perro sano no necesita tomar vitamina C (ácido ascórbico) con la comida: su hígado la fabrica a partir de glucosa, y por eso los perfiles nutricionales de la AAFCO no le fijan un mínimo en el alimento del perro. Es un antioxidante y participa en la formación del colágeno. Los estudios que han dado vitamina C extra a perros sanos o deportistas encontraron poco o ningún efecto, y en uno de ellos los galgos de carreras corrieron más despacio.

Un perro fabrica su propia vitamina C

El ácido ascórbico es una vitamina hidrosoluble. Neutraliza radicales libres y hace falta para fabricar colágeno. Las personas tenemos que obtenerla de la comida; el perro, no. Según el Manual Veterinario MSD, la AAFCO (la asociación que fija los perfiles nutricionales en Estados Unidos) no establece ningún requisito de vitamina C para perros y gatos porque ambos la sintetizan a partir de glucosa en el hígado. Un estudio farmacocinético de 2001 empieza recordando que el perro es capaz de sintetizar ácido ascórbico, pero que a menudo se le da con la idea de mejorar su salud o su rendimiento.

En la UE, la vitamina C está autorizada como aditivo para piensos de todas las especies en varias formas: ácido ascórbico, ascorbato sódico, ascorbato cálcico, palmitato de ascorbilo, ascorbil fosfato sódico y ascorbil fosfato sódico cálcico. En una reevaluación de 2025, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que todas siguen siendo seguras para los animales en las condiciones actuales, que no fijan un contenido máximo; ya en 2013 no lo había considerado necesario. Unas se autorizan como nutriente y otras como antioxidante técnico. En ese segundo papel, según el Manual MSD, la vitamina C regenera los tocoferoles que evitan que la grasa del pienso se ponga rancia. Por eso puede aparecer en una etiqueta aunque nadie la haya añadido pensando en el perro.

Lo que se ha visto en perros

Galgos de carreras: más lentos

Cinco galgas de carreras entrenadas pasaron por tres fases de cuatro semanas en un estudio publicado en 2002: sin vitamina C, con 1 g al día después de correr y con 1 g al día una hora antes de correr. Corrían 500 m dos veces por semana. Con vitamina C fueron de media 0,2 segundos más lentas, unos 3 metros de desventaja en la meta, y los marcadores de oxidación en sangre no cambiaron. Son muy pocas perras, pero el resultado fue en dirección contraria a la que buscaban los investigadores.

Daño muscular en perros de trineo

Un ensayo con 41 perros de trineo entrenados dio a 21 de ellos, durante tres semanas, un complemento diario con 706 mg de vitamina C, 457 UI de vitamina E y 5,1 mg de betacaroteno. Los otros 20 tomaron un complemento casi sin antioxidantes. Tras tres días de ejercicio de resistencia, la creatina quinasa (CK), un marcador de daño muscular, subió igual en los dos grupos. El complemento aumentó la vitamina E en sangre, pero no la vitamina C, que subió con el ejercicio en ambos grupos.

Antioxidantes y defensas en perros sanos

Un estudio cruzado de 2009 dio a 15 perros sanos 0, 30 o 60 mg de vitamina C al día, siempre junto a 60 mg de vitamina E, en periodos de 36 días. La vitamina C en sangre tendió a subir, sin llegar a ser significativa. Los marcadores de oxidación y las inmunoglobulinas no cambiaron. Subió el número de un tipo de linfocito (CD4+), y la respuesta de los linfocitos en el laboratorio aumentó con 30 mg pero bajó con 60 mg. Los autores concluyeron que no había pruebas claras de un efecto antioxidante en perros cuya dieta ya llevaba vitamina E de sobra.

En un estudio de 2024 con 40 perros sí hubo efecto, pero con la vitamina C dentro de una mezcla: el pienso con más vitamina E, 100 mg/kg de vitamina C y betacaroteno redujo el daño en el ADN y mejoró el estado antioxidante en 84 días. Ese estudio se diseñó para comparar niveles de vitamina E y no permite saber qué parte corresponde a la vitamina C.

Huesos de cachorros en crecimiento

Se llegó a proponer que la osteodistrofia hipertrófica, una enfermedad ósea de cachorros de crecimiento rápido, se debía a falta de vitamina C. En un estudio de 1979, cachorros de labrador alimentados con una ración rica en proteína, energía y calcio desarrollaron las lesiones óseas típicas de la sobrealimentación, osteodistrofia hipertrófica incluida. Añadir 0,5 g de vitamina C dos veces al día no mejoró las lesiones y subió el calcio en sangre. Los autores concluyeron que tratar con vitamina C a perros con esta enfermedad está contraindicado. También vieron que una dosis de 0,5 o 1 g elevaba la vitamina C en sangre menos de ocho horas.

Perros con el hígado enfermo

Como el perro fabrica la vitamina C en el hígado, cabría pensar que un hígado enfermo produce menos. Un estudio de 2006 midió la vitamina C en sangre de 15 perros con derivación portosistémica (un vaso anómalo que desvía la sangre del hígado), todos con análisis hepáticos alterados. Solo dos la tenían por debajo del rango de referencia, y los autores concluyeron que su estado de vitamina C no estaba afectado.

Cómo se absorbe

El estudio farmacocinético de 2001 dio a 20 perros 15 o 50 mg/kg por boca. La vitamina C subió deprisa en sangre, lo que apunta a un posible transporte activo en el intestino, pero los valores no aumentaron en proporción a la dosis. La forma cristalina y otra forma comercial dieron resultados parecidos.

Dosis que se han estudiado

Si tu veterinario ve motivo para dársela a tu perro, que sea él quien fije la cantidad.

EstudioPerrosDosisResultado
Galgos, 20025 galgas de carreras1 g/día, fases de 4 semanas0,2 s más lentas en 500 m; oxidación sin cambios
Trineo, 200041 perros de trineo706 mg/día con vitamina E y betacaroteno, 3 semanasSin cambios en el daño muscular
Perros sanos, 200915 perros30 o 60 mg/día con 60 mg de vitamina E, periodos de 36 díasSin efecto antioxidante claro
Pienso, 202440 perros100 mg/kg de pienso, con vitamina E y betacaroteno, 84 díasMenos daño en el ADN; efecto no separable del de la vitamina E
Cachorros, 1979Labradores en crecimiento0,5 g dos veces al díaSin mejora de las lesiones óseas; más calcio en sangre
Absorción, 200120 perros15 o 50 mg/kg por bocaSubida rápida en sangre, no proporcional a la dosis

Qué significa para un perro sano

En un perro sano no hay ninguna falta que un complemento tenga que cubrir: como mucho, la vitamina C es un antioxidante más, igual que las catequinas del té verde. Los estudios en perros no muestran que la vitamina C extra mejore el rendimiento, el daño muscular tras el ejercicio, las defensas o los huesos. Tampoco muestran daños graves a las dosis usadas, aunque hay avisos concretos.

Oxalato, cachorros y otros avisos

  • Si tu perro ha tenido cálculos de oxalato cálcico, no le des vitamina C extra sin hablarlo antes con el veterinario. El Manual MSD advierte que el ácido ascórbico se degrada en oxalato sin necesidad de enzimas y aumenta el oxalato que sale por la orina.
  • En un cachorro de raza grande que crece deprisa, cualquier producto añadido a la dieta debe pasar antes por el veterinario. En el estudio de 1979 con cachorros de labrador, la vitamina C extra subió el calcio en sangre.
  • En galgos, 1 g al día se asoció a carreras más lentas, algo a tener presente en cualquier perro que compita.
  • No hemos encontrado una dosis tóxica establecida para perros, y la autorización europea no fija un máximo en el pienso. Eso no convierte las dosis altas en útiles.

Los vómitos o la diarrea después de empezar cualquier producto nuevo son motivo para ir al veterinario. También lo es que tu perro orine con esfuerzo, con sangre o muchas veces y poca cantidad, sobre todo si ya ha tenido cálculos.

Fuentes

  1. Nutritional Requirements of Small Animals. MSD Veterinary Manual.
  2. Pharmacokinetics in dogs after oral administration of two different forms of ascorbic acid. Research in Veterinary Science, 2001.
  3. Assessment of the feed additives consisting of ascorbic acid (3a300), sodium ascorbate (1b301), calcium ascorbate (1b302), ascorbyl palmitate (1b304), sodium calcium ascorbyl phosphate (3a312) and sodium ascorbyl phosphate (3a311) (as sources of vitamin C) for all animal species for the renewal of their authorisations. EFSA Journal, 2025.
  4. Supplemental vitamin C appears to slow racing greyhounds. The Journal of Nutrition, 2002.
  5. Effect of dietary supplements containing antioxidants on attenuation of muscle damage in exercising sled dogs. American Journal of Veterinary Research, 2000.
  6. The effect of vitamin C supplementation in healthy dogs on antioxidative capacity and immune parameters. Journal of Animal Physiology and Animal Nutrition, 2009.
  7. Effect of dietary antioxidants on free radical damage in dogs and cats. Journal of Animal Science, 2024.
  8. Ascorbic acid deficiency and hypertrophic osteodystrophy in the dog: a rebuttal. The Cornell Veterinarian, 1979.
  9. Plasma concentration of vitamin C in dogs with a portosystemic shunt. Canadian Journal of Veterinary Research, 2006.

Otros activos

  • Vitamina EEl omega-3 aumenta la vitamina E que necesita el perro, y la forma natural y la sintética no rinden igual: compara productos por UI, no por miligramos.
  • ColágenoEnsayos pequeños con colágeno hidrolizado y UC-II vieron mejoras, y al menos dos los pagaron las empresas cuyo colágeno se probaba. La mayor revisión vio un efecto débil.
  • Extracto de té verdeLo mejor estudiado en perros es su seguridad: en dosis altas y en ayunas enfermó a perros de laboratorio, y la misma dosis diaria tras las comidas no.